viernes, 8 de marzo de 2013

Notorhynchus cepedianus

Nombre científico: Notorhynchus cepedianus
Nombre común: Tiburón vaca
Longitud: 240-300 cm
Distribución: Mares templados en profundidades de hasta 50 metros
Posee siete hendiduras branquiales, un hocico ancho y despuntado. Su color puede variar entre el marrón y el gris, pero todos los especímenes tienen manchas negras en la parte superior. Estos animales se reproducen en primavera y verano en la costa de California, por ejemplo la bahía de San Francisco, y tanto machos como hembras tienen marcas y heridas, lo que indica que el apareamiento es violento. Suelen tener una gestación de 12 meses para que las crías nazcan en la época con más alimentos. Pueden nacer hasta 82 crías. Se alimenta de pulpos, lampreas, tiburones (¡incluidos los de su especie!), rayas, peces óseos (salmones, esturiones, anchoas...), gasterópodos, focas y carroña. Se han visto ejemplares de esta especie cazar focas en grupos. Los ejemplares en cautividad nadan incansablemente con el fin de absorber el oxígeno del agua, pues no poseen un sistema de succión. Los ejemplares salvajes suelen ser algo agresivos con los buceadores y en algunos casos se han hallado restos humanos en sus estómagos.

Hexanchus griseus

Nombre científico: Hexanchus griseus
Nombre común: Cañabota gris
Longitud: 430-482 cm
Distribución: Aguas tropicales y templadas, en profundidades de entre 25 y 1875 metros

Este animal tiene un morro ancho y despuntado, de función desconocida. Su color varía entre el gris pálido y el negro o marrón. Sus ojos son muy brillantes en la oscuridad, lo que le permite detectar a algunas de sus presas con la vista y no con otros sentidos; y suelen ser de color verdoso. Con camadas que van desde las 22 a las 108 crías, es uno de los tiburones que más crías da a luz, debido a que es ovovivíparo y pare crías poco desarrolladas. Se alimenta de una gran variedad de animales, incluidos otros tiburones, rayas, quimeras, rapes, merluzas, peces aguja, bacalaos, arenques y abadejos; y además también come grasa de foca o de ballena e invertebrados como cangrejos y camarones. En los raros especímenes en cautividad se han visto acciones caníbales entre adultos y crías. Aunque no haya pruebas de ataques a humanos, su gran tamaño y su dieta hacen que suponga una amenaza. Algunos buceadores afirman que tienen un comportamiento un tanto agresivo en situaciones en las que se le provoca, en esos casos, nada en círculos con la boca abierta enseñando sus dientes puntiagudos como si fueran un arma intimidatoria.